miércoles, 13 de octubre de 2010

Qué linda es la vida en el basurero: Muckman y Joe Eyeball

Qué linda es la vida en el basurero.

Esta es una entrada muy especial porque es la primera vez que me refiero a los juguetes que marcaron toda mi niñez, me permitieron imaginarme mundos paralelos y darme infinidad de momentos felices. Estoy hablando, por supuesto, de los jguetes de la Tortugas Ninja (Teenage Mutant Ninja Turtles), con los que Playmates conquistó a los niños a finales de los 80 e inicios de los 90.

La caja por adelante.
La caja por atrás, con todas la figuritas que había hasta entonces.

Los muñecos de Playmates fueron los que me hicieron enamorarme de los juguetes, pasión que en la adolescencia se volcó hacia las figuras de acción y que conservo hasta hoy. A ellos, créalo o no, les debo demasiado, como a los libros. En mi colección tengo muchas Tortugas Ninja (que aparecerán a su debido tiempo en Nixon Atómico). Pero hoy quiero concentrarme en una figura en especial: Muckman y Joe Eyeball, ya que son los únicos que conservo con caja todavía y en buen estado.

Muckman: "Dame un besito, nena".

Joe Eyeball: "Creo que se me hincharon los ojos".

Ahora, una confesión: Muckman es la única figura que no pertenece a mi niñez, pues la compré hace unos cuatro años. Puse un anuncio en un periódico en el que me ofrecía a comprar muñecos de Playmates a quien deseara verderlos. Solo una persona respondió y resultó ser un muchacho como de mi edad que también jugó en su niñez con las Tortugas Ninja. Me dijo que tenía el Muckman en caja. Le di un merecido billete de 20 dólares, y sí me hice con esta figura.

El certificado de autenticidad de rigor de Playmates.

Antes de convertirse en en mutantes, Muckman y Joe Eyeball eran un par de barrenderos que pasaban por un callejón. Para mala suerte suya, Destructor y Krang hacían sus fechorías en un edificio de la localidad y arrojaron todo con contenedor de mutagen a la calle por alguna razón (creo que estaba echado a perder). La sustancia les cayó a los barrenderos y se fusionaron con la basura y mutaron en un par de monstruos-basura. Esto es lo que puedo recordar del episodio de las Tortugas Ninja que vi, seguramente, hace 20 años. ¡Me pareció un episodio estupendo! (Que, por cierto, aquí está en inglés, en Youtube, pero me niego a verlo por miedo a que me vaya a resultar tonto tras verlo sin los ojos de la niñez.)


Creo que lo que más me gustó de este personaje es que surgía de la basura; eso simplemente: una suerte de héroe trágico que no se merecía lo que le pasó y terminó siendo malvado, algo así como Harvey Dent (ya reseñado en Nixon Atómico aquí y aquí). La cabeza se me llenaba de ideas como "generación espontánea", "mutante", "creación humana"; una especie de Gólem para niños o dummies. Me encantaba.

(Haz clic en la foto para verla en buena resolución, así podrás admirar los detalles).

Lo que siempré destacó a Playmates sobre otras compañías fabricantes de juguetes de aquellas épocas inocentes, fueron los detalles que incluían en las figuras y Muckman es un perfecto ejemplo de eso: como es un mutante-basura, ergo, debe tener trozos de basura en todo su cuerpo... y los tiene (aquí una pequeña aclaración: esta afirmación puede sonar un poco ingenua, pero no lo es: Playmates en realidad sí se dedicó a darles un montón de detalles a sus juguetes, a diferencia de, por ejemplo, Mattel).


Volviendo a lo de los detalles, como decía, los tiene: un pinza apretándole la nariz, una cáscara de plátano en la cabeza, insectos asquerosos por todo el cuerpo, una pierna (¿pata?) que termina en un pie (¿pezuña?) que se convierte en una tapa de alcantarillado (con una botella de soda y una rebanada de pizza), el otro pie con un cartón de leche, un vientre con víceras asquerosas, una araña y osito de peluche...

Cinco horas diarias en el gimnasio: el secreto de un abdomen firme y sexy.


Muckman viene con tres accesorios: Muck Gun, una suerte de basuka que dispara moco, un basurero que se instala en su espalada para ahí cargar a Joe Eyeball (que es el tercer accesorio), al estilo Luke-Yoda. En sí, Joe no sería un accesorio, pues en la serie de televisón era el jefe del dueto (lo que me recuerda que en aquel episodio Muckan y Joe Eyeball son buenos, mientras que en la caja figuran como los malos). Además, posee acción vomita mutagen: la cáscara de plátano en la cabeza es una tapa, al retirarla se puede vertir mutagen ahí y éste se distribuye por el cuerpo y le sale por la boca y el estómago, así se logra un efecto asqueroso (Retromutagen Ooze not included).

Cabeza hueca: por ahí se vierte el mutagen.

En esta página, al acceder a los diferentes links, se pueden observar las dierentes series de muñecos de la Tortugas Ninja de Playmates, las viejas, por supuesto. Muckman pertenece a la Serie 3, de 1990. ¡Hail to the TMNT! A continuación, un screen cap de Muckman y Joe Eyeball de la serie.

2 comentarios:

  1. "Los muñecos de Playmates fueron los que me hicieron enamorarme de los juguetes, pasión que en la adolescencia se volcó hacia las figuras de acción y que conservo hasta hoy. A ellos, créalo o no, les debo demasiado, como a los libros."
    Créelo o no, a mi me pasó igual. Me identifiqué plenamente con lo que dices en tu post, los juguetes me marcaron a tal punto de no abandonarlos. Aun compro los que me faltaron de niño y conservo los de aquellos años. De hecho, encontré tu blog porque estaba buscando a Muckman. Tanto me marcaron que ahora escribo libros para niños, sobre superhéroes, en un intento por recuperar de esa memoria de los noventa y traerla a los niños de hoy.
    Un abrazo grande grande!

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  2. recuerdo q esta figura la mira la ultima ves cuando hiba al kinder hace 20 años!! no tenia ni idea q aun existiera

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