jueves, 28 de octubre de 2010

Battle Beasts: ¿alguien se acuerda de estos?


Estos extraños muñecos, de repente, aparecieron en las jugueterías de Quito cuando yo tenía unos cinco años. Se llaman Battle Beasts. Me llamaron la atención porque tenían el mismo concepto de las Tortugas Ninja: animales antropomorfizados, guerreros y cabreados. Lo de siempre, que es tan atrayente cuando unos es pequeños. A continuación, el comercial de TV para salpicarse de nostalgia.



Como se puede apreciar, las guerras entre estos animales se desarrollaban según el símbolo que tenían en el pecho: agua, fuego y madera. Agua vence a fuego, fuego vence a madera, madera vence a agua: algo así como el piedra-papel-tijera, pero en versión antropomorfa. Había que calentar con el dedo el centro del pecho hasta que el cuadradito oscuro revelara el poder del pequeño guerrero.


Como consta en la fotografía, el mío ya no tiene poder: se le debe haber caído con el paso de los años; es decir, siguió el mismo destino que sus compañeros de batalla: sin exagerar, puedo afirmar que tenía unos 15 ó 20. Ya no puedo recordar a todos, pero me vienen unos flashes de una serpiente verde, un león tuerto, un murciélago, un ciervo, un gorila de traje rojo, un sapo con un taladro como mano... Recuerdo que hacía trituraba ladrillos rojos, hasta dejarlos hecho polvo, para simular que esa era la sangre de los animales.


De todas las figuras que tenía, solo sobrevivió esta, la de la ballena (me gusta pensar que en una suerte de Moby Dick mutante). ¡No puedo creer que haya sobrevivido solo una figura, si entre mis primos, mi hermano y yo de seguro teníamos toda la colección! En fin. Battle Beasts fue una especie de ataque contra la popularidad que tenían los Transformers, allá por 1987, año en el que aparecieron estos animalitos: incluso tuvieron una serie de televisión. Los muñecos fueron fabricados por Hasbro. Para finalizar, varias imágenes de Google de algunos ejemplos, capaz por ahí hay alguno reconocible:

lunes, 25 de octubre de 2010

Quid pro quo, Clarice


Minimates es un fabricante de figuras bastante llamativas: tratan ser una reproducción fiel de la realidad, pero adaptada a formas planas y rectangualres, muy parecidas a los muñecos que vienen en los legos; de hecho, podría decirse que son figuras de lego, pero un poco más grandes que su tamaño estándar. Así, Minimates reproduce sobre todo personajes de cómic y cine, entre otros.


En este caso, la figura en cuestión es el brillante y megalomaniaco asesino en serie Hannibal Lecter, salido directamente de la película de Jonathan Demme de 1991, El silencio de los inocentes (The Silence of the Lambs). Así es, se trata de Anthony Hopkins en su característica vestimenta: camisa de fuerza y bozal, atado a su camilla (el nombre científico es gurney, que no tiene tradicción al castellano), salido de la escena en que Lecter conversa con la senadora Ruth Martin.

Este pequeño box set viene con cuatro figuras: la agente del FBI Clarice Starling, Buffalo Bill, un Hannibal Lecter con traje de preso azul y el traje de preso anaranjado. Como están hechos de partes intercambiables, se puede crear nuevas figuras, por eso prefiero dejarle a Lecter en su variante amordazada. Además, vienen con pequeños accesorios: Clarice tiene una credencial del FBI y una pistola; Buffalo Bill, unos lentes de visión nocturna; y los Lecter, pues, con el bozal, el torso con forma de camisa de fuerza y la camilla.


No puedo incluir la figura de Hannibal Lecter vestido de azul, porque se la regalé a mi hermana, dada su afición y enamoramiento por este personaje. Claro que jamás le regalaría la variante con camisa de fuerza, esa es bastante singular. A continuación, una foto de Google de cómo se veía el box set antes de abrirlo y un vistazo al Lecter que me falta.


viernes, 22 de octubre de 2010

¿Es posible que exista una tortuga ninja... y mariachi?


Si hay algo que caracterizaron a las Tortugas Ninja de finales de los 80 e inicios de los 90, fue la monstruosa cantidad de muñecos que sacó Playmates al mercado, muchas veces sin sentido, solo para vender. Como todo buen niño, yo caí en sus artimañas. Puedo recordar algunas Tortugas estípidas, como Miguelángel payaso (aunque tenía su encanto), Leonardo policía, tortugas olímpicas (sí, con trajes deportivos, prestos para competir en las Olimpíadas), tortugas treekies... Casi lo mismo que hace el señor George Lucas con sus figuras de Star Wars (Han Solo con el brazo levantado, con chaleco arrugado, ligeramente inclinado sobre sus rodillas...).


A esta clase de mundos ridículos y paralelos pertenece este Miguelángel, cuyo nombre científico es Bandito bashin' Mike, proviniente de la serie Wacky Wild West. (Por supuesto, esta profundas reflexiones son producto de años y años de la meditación filosófica de la madurez, ya que cuando niño ¡lo único que quería es tenerlas todas!). La siguiente fotografía ilustra mejor lo descabellado y estereotipado de algunos proyectos de Playmates (tomada de esta dirección):


Sí, lo sé, estoy despotricando; no obstante, me encantan. ¿Acaso alguien podría resistirse a una tortuga vestida de vaquero o, en el peor de los casos, serle indiferente? Por supuesto que no; es más: si fuera rico, me dedicaría a comprar todas y cada una de las series que Playmates. ¡Viva Playmates!


La tortuga en cuestión es el hijo cultural de la Tortuga D'Artagnan y Pancho Villa: obsérvese esa barba de varios días (¡pelo en un reptil!), el diente de oro, la actitud machista y valentona, armas hasta en los lugares donde no llega el sol...


Cómo llegó esta tortuga a mi vida es una historia interesante: corría el Año Viejo de 1991 y yo era un niño que quería robar todas las tortugas ninja de Mi Juguetería, pero como no era posible, decidí "ganármela" honrradamente. Así que hice lo que cualquier niño habría hecho: pedí caridad a los autos que pasaban por la calle en la víspera de Año Nuevo (como se sabe, pedir caridad es una de las tantas tradiciones carnavalescas de aquella fecha en Ecuador).

¡Pinche caballo, te me pusiste otra vez en celo!

Contrario a mis espectativas, lo logré: reuní lo suficiente para comprar el dichoso juguete. Así, el 2 de enero, el primer día laborable después del feriado de fin de año, fue a Mi Juguetería en compañía de mi madre y elegí el "Migueángel Charro", como lo bautizamos con mi hermano y mis pirmos. Porqué elegí esta tortuga en especial, es un misterio.

¡Pinche caballo: soy una tortuga, no una yegua!

Como todo buen estereotipo, entre sus accesorios consta un cuchillo-jalapeño, un revólver, una escopeta de corcho, un serape (que es una especie de chal) de alcantarillado, un cinturón lleno de balas y un sidekick llamado Thory (acabo de enterarme), al que nosotros llamábamos "Charrito": un cactus igual de armado y rabioso que Miguelángel.

No, señor. ¿Cuántas veces debo explicárselo? ¡No soy la mascota del Mundial de México 86!

Si la memoria no me falla, creo que es la única tortuga ninja (o una de las pocas) que conservo en buen estado y con todos los accesorios. Bueno, especifico: está bastante presentable, aunque el sombrero está un poco roto y tiene mi huella digital impresa en él, porque puse mi dedo cuando se estaba secando el pegamento extra fuerte. Helo aquí con todos sus accesorios puestos (la mancha en el sombrero es mi huella digital):


Lastimosamente ya no conservo la caja (como ya lo dije, solo tengo la de Muckman), lo que es una pena, porque está llena de detalles graciosos; por ejemplo, su canción favorita es "I'm the Mariachi Mutant, I Am I Am"; su sombrero favorito es Sewer Sombrero (en español original). La siguiente es la descripción que aparecía en esa suerte de certificado de autenticidad que Playmates ponía en las cajas:

Hey, hombre! Welcome to the wild west world of Bandito-bashin' Mike. He's the meanest Mutant to ever have refried pizza. Here, just a shell south of the Border, you have to earn your name. And Mike's ready to own up to his bold bashin' brand. With his ever-loaded kowabunga cork shotgun and reptile revolver, this rough 'n ready dude won't take to dust bein' kicked in his face. And if a bad boy bandito challenges maverick Mike, the ol' jalapeno knife can cut a spicy slice right through his sombrero. When the going gets grisly, be on the look out for Thorny, the cactus pal who sticks with Bandito-bashin' Mike through thick and thin. Together, they're cleaning up the west - one Foot at a time.

¡Ahora sí vamos por un tequila!

Y para no quedarnos con las ganas, unas malas fotografías de la caja de este Migueángel Charro que encontré en Google:

miércoles, 20 de octubre de 2010

El largo Halloween de Batman


Continuando con su tradición de explotar de todas las formas posibles al más carismático de sus personajes (que siempre se agradece), DC Direct ofrece Batman: The Long Balloween Collector's Set, que por supuesto ya puede observarse en la sala de mi casa y en Nixon Atómico, al igual que Legends of the Dark Knight.


The Long Halloween, de Jeph Loeb y Tim Sale, es una de las mejores novelas gráficas que se han escrito sobre Batman (superada, para mí, por The Dark Knight Returns). Este box set incluye dos figuras, Batman y Joker, basados en los dibujos de Sale de la novela gráfica, y la novela gráfica, por supuesto, que es bantante gruesa (¡algo más de 370 páginas!). Una ganga completa.


The Long Halloween tiene como protagonista a un misterioso asesino en serie que mata solo en feriados (en serio) estadounidenses; es decir, el Día de San Patricio, el de Valentín, Año Nuevo, etc. Mientras Batman intenta atraparlo, al igual que sus enemigos también, recibe la ayuda del fiscal de distrito Harvey Dent. Al final todo sale mal para él y termina convirtiéndose en el temido Two-Face (clic aquí para ver a todo Dent en Nixon Atómico) y aliándose al lado oscuro de Gotham City.


El cuanto a contenido, a la novela no se le puede pedir nada: tiene lo suficiente para enganchar al lector. Las figuras de acción, como se ve, no tienen reparos (quizás Batman tiene demasiados músculos en el torso, casi irreales). Tal vez lo achacable a DC Direct sea que el empaste de la novela gráfica deja mucho que desear: ¡el libro está por despedazarse y apenas y lo he tocado!


Otro aspecto negativo es que el box set, como se ve, viene con el Joker, cuando este personaje no estan fundamental como, por ejemplo, Harvey Dent, que es el hilo conductor de la historia: su conversión en Two-Face (es notorio que esta novela gráfica fue una de las bases para que los hermanos Nolan escribieran su magistral The Dark Knight: ¡peliculaza!). Sin embargo, es de comprender: Dent no vende tanto como el Joker. Por lo menos, DC Direct se resarció sacando a la venta figuras individuales: Catwoman, Harvey Dent y Mad Hatter.


Según los aspectos negativos mencionados, parecería que este box set es un fraude. ¡Todo lo contrario! Vale la pena tanto para los fanáticos de Batman como para los que quieran un adorno singular en sus casas. ¡Ah, los box set de Batman!

martes, 19 de octubre de 2010

Una tortuga en la palma de tu mano


Sí, ese es mi pulgar. Ya se podrán dar cuenta del tamaño de ese pequeño Leonardo, de las Tortugas Ninja, si aparenta ser apenas más grande que mi uña. Recuerdo que se lo compraron a mi hermano hace eones: formaba parte de un set que incluía a Rafael y Rocoso: todos veían dentro de una base que tenía la forma de la cabeza de este Leonardo. Al abrir la cabezota, se convertía en una nave o algo así.


Como consta en la fotografía, solo estas dos pequeñas figuras sobrevivieron al paso del tiempo y la violencia de la niñez. Si mal no recuerdo, la cabezota debe estar en la vitrina de las gradas de mi csasa (expuestas junto con el resto de Tortugas), pero me niego a sacarla. Al menos no por ahora. No recuerdo cuánto puedo haber costado o dónde le compraron, seguramente fue en Mi Juguetería.

Tampoco recuerdo qué ardid utilicé para que mi hermano me lo cambiara: seguramente le presenté una baratija como el mejor juguete del mundo y el accedió a la transacción. Lo sé: no me siento orgulloso de lo que hice, pero ¡tenía 11 años y él 5! Los niños son malos... bueno, no sé si malo, pero sí manupilador. Dios, todo lo que hacía para coleccionar las figuras de Playmates.

lunes, 18 de octubre de 2010

It's a trap!


Compré este Admiral Ackbar en el Salón del Cómic de Barcelona de este año. Es una de esas clásicas figuras "bendable" que se se dañan una vez que el alhambre interno se rompe, entonces el hule no puede doblarse más. Qué forma tan acertada de celebrar la astucia de tan singular personaje de El retorno del Jedi.

Es por eso que decidí dejarlo en su maltratada caja. No valía la pena sacarlo. Además de que no es una gran figura. Así, en unos 300 años, cuando todas la figuras de acción de Star Wars se extingan del planeta, su puja en Sotherby's rondará los 5.000 millones de dólares y al fin seré rico. Es el plan perfecto.

Como la caja está rota en el frente, como se aprecia en la fotografía siguiente, costó apenas 4 euros: una ganga si se toma en cuenta la tranquilidad que tengo al regresar al hogar sabiendo que hay alguien que me avisará si hay una trampa esperándome. Es mejor que pagar a una compañía de seguridad o al guardia de la esquina. It's a trap!

JusToys es el fabricante y data de 1994. Forma parte de una colección 20 figuras de Star Wars, que fácilmente se pueden deducir quiénes la conforman, y cada una viene con una tarjeta edición limitada (la mía es sobre el arte de El imperio contraataca). Como se ve en la fotografía, también hay una especie de estuche gigantesco en forma de Darth Vader, donde puedes guardar las figuras y exhibirlas en la sala de tu casa. Dios, ¿acaso alguna una chica podría resisitirse a esto? Pussy magnet!, Borat said.

Es un personaje que se presta para tanto. Aquí, las líneas inmortales de Ackbar en El retorno del Jedi. Aquí, el talk show de Ackbar. Aquí, el inmortal cereal de Ackbar de Robot Chicken.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Qué linda es la vida en el basurero: Muckman y Joe Eyeball

Qué linda es la vida en el basurero.

Esta es una entrada muy especial porque es la primera vez que me refiero a los juguetes que marcaron toda mi niñez, me permitieron imaginarme mundos paralelos y darme infinidad de momentos felices. Estoy hablando, por supuesto, de los jguetes de la Tortugas Ninja (Teenage Mutant Ninja Turtles), con los que Playmates conquistó a los niños a finales de los 80 e inicios de los 90.

La caja por adelante.
La caja por atrás, con todas la figuritas que había hasta entonces.

Los muñecos de Playmates fueron los que me hicieron enamorarme de los juguetes, pasión que en la adolescencia se volcó hacia las figuras de acción y que conservo hasta hoy. A ellos, créalo o no, les debo demasiado, como a los libros. En mi colección tengo muchas Tortugas Ninja (que aparecerán a su debido tiempo en Nixon Atómico). Pero hoy quiero concentrarme en una figura en especial: Muckman y Joe Eyeball, ya que son los únicos que conservo con caja todavía y en buen estado.

Muckman: "Dame un besito, nena".

Joe Eyeball: "Creo que se me hincharon los ojos".

Ahora, una confesión: Muckman es la única figura que no pertenece a mi niñez, pues la compré hace unos cuatro años. Puse un anuncio en un periódico en el que me ofrecía a comprar muñecos de Playmates a quien deseara verderlos. Solo una persona respondió y resultó ser un muchacho como de mi edad que también jugó en su niñez con las Tortugas Ninja. Me dijo que tenía el Muckman en caja. Le di un merecido billete de 20 dólares, y sí me hice con esta figura.

El certificado de autenticidad de rigor de Playmates.

Antes de convertirse en en mutantes, Muckman y Joe Eyeball eran un par de barrenderos que pasaban por un callejón. Para mala suerte suya, Destructor y Krang hacían sus fechorías en un edificio de la localidad y arrojaron todo con contenedor de mutagen a la calle por alguna razón (creo que estaba echado a perder). La sustancia les cayó a los barrenderos y se fusionaron con la basura y mutaron en un par de monstruos-basura. Esto es lo que puedo recordar del episodio de las Tortugas Ninja que vi, seguramente, hace 20 años. ¡Me pareció un episodio estupendo! (Que, por cierto, aquí está en inglés, en Youtube, pero me niego a verlo por miedo a que me vaya a resultar tonto tras verlo sin los ojos de la niñez.)


Creo que lo que más me gustó de este personaje es que surgía de la basura; eso simplemente: una suerte de héroe trágico que no se merecía lo que le pasó y terminó siendo malvado, algo así como Harvey Dent (ya reseñado en Nixon Atómico aquí y aquí). La cabeza se me llenaba de ideas como "generación espontánea", "mutante", "creación humana"; una especie de Gólem para niños o dummies. Me encantaba.

(Haz clic en la foto para verla en buena resolución, así podrás admirar los detalles).

Lo que siempré destacó a Playmates sobre otras compañías fabricantes de juguetes de aquellas épocas inocentes, fueron los detalles que incluían en las figuras y Muckman es un perfecto ejemplo de eso: como es un mutante-basura, ergo, debe tener trozos de basura en todo su cuerpo... y los tiene (aquí una pequeña aclaración: esta afirmación puede sonar un poco ingenua, pero no lo es: Playmates en realidad sí se dedicó a darles un montón de detalles a sus juguetes, a diferencia de, por ejemplo, Mattel).


Volviendo a lo de los detalles, como decía, los tiene: un pinza apretándole la nariz, una cáscara de plátano en la cabeza, insectos asquerosos por todo el cuerpo, una pierna (¿pata?) que termina en un pie (¿pezuña?) que se convierte en una tapa de alcantarillado (con una botella de soda y una rebanada de pizza), el otro pie con un cartón de leche, un vientre con víceras asquerosas, una araña y osito de peluche...

Cinco horas diarias en el gimnasio: el secreto de un abdomen firme y sexy.


Muckman viene con tres accesorios: Muck Gun, una suerte de basuka que dispara moco, un basurero que se instala en su espalada para ahí cargar a Joe Eyeball (que es el tercer accesorio), al estilo Luke-Yoda. En sí, Joe no sería un accesorio, pues en la serie de televisón era el jefe del dueto (lo que me recuerda que en aquel episodio Muckan y Joe Eyeball son buenos, mientras que en la caja figuran como los malos). Además, posee acción vomita mutagen: la cáscara de plátano en la cabeza es una tapa, al retirarla se puede vertir mutagen ahí y éste se distribuye por el cuerpo y le sale por la boca y el estómago, así se logra un efecto asqueroso (Retromutagen Ooze not included).

Cabeza hueca: por ahí se vierte el mutagen.

En esta página, al acceder a los diferentes links, se pueden observar las dierentes series de muñecos de la Tortugas Ninja de Playmates, las viejas, por supuesto. Muckman pertenece a la Serie 3, de 1990. ¡Hail to the TMNT! A continuación, un screen cap de Muckman y Joe Eyeball de la serie.

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