lunes, 20 de junio de 2011

Leono: señor de los Thundercats o el roto de la triste figura

Ojos encendidos por el sol.

Esta es una de las figuras más antiguas que tengo y que, con mucha, mucha suerte, ha sobrevivido al paso del tiempo, cosa que casi no lo logra. Se encuentra en un inicial estado de descomposición, cosa que pude detender gracias a, cómo no, Super Bonder. Se trata de Leono, o Leon-o, de los Thundercats, aquella serie que gobernó mi interés en la primerísima infancia.

Por delante.


Por detrás.

La figura (del fabricante LJN Toys, que también hacía videojuegos) data de 1985, cuando yo tenía tres años, pero supongo que habrá llegado a mis manos un par de años después, en 1987, tal vez, a los cinco años de edad. Lo que sí recuerdo es que cuando me compraron a Leono, no sabía leer aún. Me lo compraron mis abuelos en una jugutería llamada Bebelandia (ahora Bebemundo), cuando era el único lugar de esta ciudad (que empezaba a crecer en cuanto a centros comerciales) en el que se podía conseguir Thundercats, Tranformers y He-Man (los dos últimos jamás me interesaron en demasía, aunque tengo un par por ahí, que aparecerán a su debido tiempo en Nixon Atómico).

Nariz de payaso a causa de un golpe. ¿Tiene canas o el cabello se descolora?

Pierna izquierda clausurada. Manos y cinturón descoloridos.

Lo que siempre me llamó la atención es que estos juguetes eran más altos de lo "normal" para aquel entonces: supera los 17 centímetros. Tiene (o tenía) cinco puntos de articulación: cuello, hombros y piernas. Nada del otro mundo. Lo más simpático de esta figura es que en la parte trasera tenía una pequeña palanca que movía el brazo derecho, que era en el que se cargaba la espada de Thundera. Otro detalle es que por medio de una suerte de anillo, en el que se insertaba una pila AA, se hacía contacto en el agujero de su espalda para encender los ojos del señor de los Thundercats, como para hacer más divertido y dramático el ¡¡¡THUNDER, THUNDER, THUNDERCATS, OOOOOOOHHHH!!!

Ya no sirve ninguna de las dos atracciones de la espalda.

El tiempo y mi niñez impetuosa pasó por él y le metió una buena paliza. Este Leono debe ser una de mis figuras más maltratadas. Hagamos un recuento: brazo derecho roto, ergo, ya vo vale la palanca que lo acciona, el brazo fue pegado con Super Bonder y jamás volverá moverse: tiene mi huella digital de niño en su biceps que lo atestigua (lo que me da algo de ternura); situación similar en la pierna izquierda; zonas muy desocloridas, golpeadas y ultrajadas.

Botas descoloridas.

Brazo pegado y ¡mi huella digital de niño!

Ninguno de los accesorios sobrevivió: la garra felina, el anillo, ni la hermosa espada de Thundera, que era mi favorito. En la siguiente fotografía, salida de Internet, puede apreciárselos, además de que se lo ve como yo debí verlo cuando lo saqué de su envoltorio.

Qué linda era la espada de Thundera.

A pesar de ser el roto de la triste figura, no deja de ser una reliquia: junto con el Transformer, es una de las figuras más antiguas que tengo. Cómo me divertí con este juguete. Tiempos aquellos...

¿Qué? Esto no es Thundera.

domingo, 12 de junio de 2011

Magneto, tal vez el villano más grande del mundo de los cómics

Ojo a los cachitos que tiene en el casco.

Una semana atrás fui a ver X-Men: First Class. No tenía ninguna clase de expectativas, pues creí que se trataba de un intento más de la Fox por no dejar morir la franquicia de los mutantes (por supuesto, hay mucho de esto) después de cuatro películas previas, de las que Last Stand y Wolverine resultaron deprimentes. Pero me equivoqué First Class resultó bastante buena, muy buena, tan buena que compite con las dos primeras películas de X-Men, las de Bryan Singer, cosa rara en un filme que resulta el quinto de la saga.

El amo del magnetismo.

Magneto por delante.

Magneto por atrás. Ojo a la capa y sus arrugas.

Por esta razón, la reseña de la semana de Nixon Atómico está dedicada a Magneto, quien es el que se roba toda la atención de First Class, de la mano del seudo desconocido Michael Fassebender como el amo del magnetismo, quien demostró estar a la altura del personaje.

El amo del magnetismo según Toy Biz.

El amo del magnetismo según sus tres primeras versiones en live action: Sir Ian McKellen.

El amo del magnetismo según su última versión en live action: el acertado Fassebender.

La figura en cuestión pertenece a tercera serie de figuras de acción Marvel Legends, de 2003, de la desaparecida casa Toy Biz, caracterizada por su extrema "posabilidad" (invento esta palabra a falta de una mejor en castellano), gracias a sus miles de puntos de articulación. Yo conté 28, pero algunas páginas dicen que tiene 36 puntos de articulación (¿será que conté mal?). Magneto es tan "posable" que algunos amigos, al verlo en la sala de mi casa, decidieron que era la figura idónea para bailar el Meneito y la Macarena (y lo bailó bien). ¿Es ese el trato que merece un líder como este? Por supuesto que no. Arderán en el infierno, amigos míos.

Detalles de su traje por delante.

Sin casco: contemplad a Erik Lehnsherr.

Magneto fue adquirido en una tienda de juguetes, estaba dentro de una caja de muñecos usados. Así es: este Magneto de 17 centímetros de altura es de segunda mano. Ergo, no vino en su caja, no tengo el cómic que traía ni tampoco (¡maldita sea!) poseo el precioso stand: un sentinela destruido sobre el que se para. En las dos fotos que siguen, que no son mías, sino bajas de Internet, podrán ver de lo que me perdí. No superó los 10 euros.

En su caja: atrás viene con un cómic.

El stand: un sentinela que se doblegó.

El portal especilizado IGN.com lo coloca al tope de la lista de los 100 mejores villanos del mundo de los cómics de todos los tiempos, seguido por el Joker. Si aún no han visto X-Men: First Class, vayan a verla: es un película muy buena ambientada en la Guerra Fría, que entretendrá incluso a los que no gusten de los cómics ni sepan mucho de los X-Men. Yo me la repetiré en estos días.

Oh, Charles, reserva tus comentarios pacifistas para más tarde.

domingo, 5 de junio de 2011

Dirtbag, rata alfa de alcantarilla


Recuerdo que Dirtbag era un enemigo de la Tortugas Ninja, aunque, en honor a la verdad, no recuerdo haber visto jamás el episodio en el que salía. Mi primer recuerdo fue que una vez, en la escuela, un amigo llegó con él. Me pareció simpático, pero no me encantó pues, aunque tiene detalles, no los tiene en demasía, como sí ocurre con otras figuras de Playmates, de las viejas. Miren el siguiente retrocomercial de 30 segundos: ahí aparece su versión en dibujos animados.



Así luciría Dirtbag si la hubiese comprado nueva de paquete.

Pertenecía a los malos y, como buena rata alfa de alcantarilla que se respete, su principal enemigo era el maestro Splinter y, por extensión, las Tortugas Ninja. Además, como se nota por su vestimenta, era minero. Tenía su casco con anteojos para la tierra, picos, palas y ganchos como accesorios. Esta figura data de 1991.

Dirtbag por delante.

Dirtbag por detrás. Ojo a la cola: es desprendible.

Como buen cazador de las figuras de Playmates de la Tortugas Ninja que soy, a esta la encontré en un pequeña isla en un centro comercial de la capital, "especialzada" en figuras de acción. Al parecer revenden estas Tortugas Ninja con frecuencia, así que de hoy en adelante me pasaré más seguido por ahí. Costó 9 dólares. No es un precio elevado, pues vino sin accesorios y ¡no tiene la mano izquierda! En su lugartr tiene la mano derecha de ¡una tortuga ninja, un Leonardo samurai! Es decir, ¡tiene dos manos derechas! Un fiasco, pero bueno...

Analícese la mano falsa. Nótese cómo distorciona la figura. Ya ni modo.

Si saben de lugares donde vendan las Tortugas Ninja de Playmates, pero las viejas, las que salieron a finales de los 80 e inicios de los 90, avísenme, que estoy interesado en comprarlas. Si fuera millonario, reventaría ebay con las buenas ofertas que tienen sobre esta rama de mi infancia. A continuación, analicemos a Dirtbag según las fotografías (hechas en un pequeño estudio que estoy preparando para estas ocasiones; a medida que lo mejore, la calidad de las fotos también mejorará):

Los agujeros son para colgar su mochila. Nótese el roto en su sudadera militar. La ropa rota era una de las firmas características de Playmates.

Anteojos de minero sobre el casco.

Por delante la sudadera también rota. Apréciese la parte final de la correa, después de la hebilla.

Corte el sutura en los músculos del brazo derecho.

Herida sin suturar en el brazo izquierdo.

Su naturaleza de rata se deja ver en su pierna derecha desnuda, mientras que la otra bien cubierta por su zapato de minero; la zona de la rodilla del pantalón está rota.

A pesar de ser una rata de alcantarilla muy dura, en el hombre derecho presenta un tatuaje: un corazón dedicado a su madre.

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